Principios del judo de Kyuzo Mifune (ilustrado)

Kyuzo Mifune (1883-1965) fue uno de los maestros de judo más importantes desde su origen y creación por parte de Jigoro Kano. Comenzó a entrenar en el dojo Kodokan en 1903. Por sus características físicas Mifune-sensei no tenía un aspecto muy intimidatorio, ya que medía 1,60 metros y pesaba alrededor de 63 kilos. Sin embargo, podía vencer con facilidad a adversarios con el doble de su tamaño. Él defendía que la clave de éxito en las artes marciales era el entrenamiento constante y arduo. A continuación podemos ver una filmación de Mifune-sensei siendo 10º dan (1945) de judo y enfrentándose a sus alumnos más aventajados. En relación al Aikido, recomendamos observar con atención cómo el maestro absorbe y fluye con los movimientos de ataque que realizan sus alumnos, esperando el momento adecuado para contrarrestar con una técnica. Estas habilidades son realmente importantes en el randori del Aikido Shodokan.

«Si mis oponentes entrenan una hora, yo entrenaré dos. Si mis oponentes entrenan dos horas, yo entrenaré tres.»

Kyuzo Mifune-sensei

Mifune-sensei estableció una serie de principios para la práctica del judo que son realmente interesantes de conocer y tener en cuenta cuando entrenamos Aikido Shodokan, ya que Tomiki-shihan se basó en algunos de ellos para la conceptualización de su arte marcial. Los principios del judo de Kyuzo Mifune son:

  • Lo suave controla lo rígido.
  • Ataca a muerte [resuelve cualquier problema con una sola acción contundente].
  • No te frenes [nunca vaciles].
  • Entra en un estado de no-ser, no-mente.
  • No esperes encontrar una técnica secreta. Perfecciona la mente con entrenamiento continuo; esa es la clase de las técnicas efectivas

Todos estos principios pueden ser aplicados en la práctica de Aikido Shodokan. Algunos de ellos son inculcados mucho más evidentemente que otros. La no resistencia es uno de los principios básicos del Aikido Shodokan descrito por Tomiki-shihan y promovido posteriormente por sus sucesores. Este principio aikidoka puede estar en muy estrecha relación con la proclamación de la suavidad sobre la rigidez. Sobre el segundo principio, en Aikido Shodokan la práctica se dirige a que las técnicas se realicen de forma única y suficiente para neutralizar si ha sido efectiva. En caso contrario, es posible combinar varias técnicas consecutivas para buscar el éxito, aunque siempre es preferible que el conflicto dure el menor tiempo posible. Esto último también puede aplicarse en randori, donde buscamos realizar un ippon lo antes posible. El tercer principio hace referencia a la seguridad en uno mismo (no vacilación) que es imprescindible para poder realizar las técnicas de forma correcta. Además, puede ser un concepto importante a tener en cuenta, ya que la duda puede provocar lesiones a nosotros mismos, a nuestros ukes o en la realización de las ukemis. Mushin mugamae es el principio fundamental del Aikido Shodokan, establecido por Kenji Tomiki. Es un concepto muy amplio que de forma grosera se relaciona con el estado de «no-mente» que enuncia Mifune-sensei. Consiste en actuar de forma automática, sin pensar, sin tener un plan determinado, adaptándonos a cada circunstancia según vaya surgiendo en la acción. Finalmente, la tenacidad durante el entrenamiento sin buscar técnicas mágicas es un principio universal de todas las artes marciales japonesas, en las que se inculca el tesón por el aprendizaje, en el que la perfección y la efectividad se obtiene con esfuerzo.

En las siguientes viñetas, Santi nos muestra de forma cómica la aplicación de estos principios por parte de algunos alumnos desaventajados de Jigoro Kano en su andanza por difundir el judo y sus enseñanzas.

Nariyama, T. (2010), Basics. Aikido Randori (pp. 4-5). Osaka: Shodokan.

Stevens, J. (2002), Los principios del yudo de Kyuzo Mifune. Secretos del Budo (pp- 42-45). Madrid: Luz de Oriente.

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